La aguja se posa en el surco, el disco gira y suenan los primeros compases del álbum de debut de los Beatles: con el “one-two- three-four” de un Paul eufórico comienza ‘I Saw Her Standing There’. Es el inicio perfecto del legado discográfico de los Beatles. El optimismo del tema es contagioso y la energía de la interpretación sigue siendo irresistible hoy en día. El entusiasmo de un grupo que ha hecho realidad sus sueños y está grabando su primer LP es palpable. Como Ringo recordó: “Habrías vendido tu alma por grabar un disco. Era como si esa pieza de vinilo fuera de oro”.

Los Beatles se abrieron camino en la industria discográfica británica de la mano de dos personas clave en su carrera: su mánager, Brian Epstein, y su productor, George Martin. Cuando este último les consiguió un contrato con el sello Parlophone de EMI en junio de 1962, los Beatles encontraron al productor ideal para supervisar su carrera. “Creo que pensó que tendría que pulirnos un poco” —recordó George—, “aunque teníamos calidad y eso era interesante”. En 1962 grabaron dos singles. Tras un discreto éxito en las listas con ‘Love Me Do’, publicaron ‘Please Please Me’ en enero de 1963. Mientras este último alcanzaba el número uno en la mayoría de las listas de discos de Gran Bretaña, los Beatles fueron por quinta vez a los estudios de EMI, en Abbey Road, para grabar temas para un nuevo álbum.

Tanto las perspectivas de EMI como el tiempo asignado en el estudio fueron limitados. Please Please Me se produjo con rapidez, ya que fue concebido solo como una instantánea sonora de un grupo que disfrutaba de su primer éxito en las listas. Incluye las cuatro canciones de sus dos exitosos singles (aunque para ‘Love Me Do’ se utilizó una toma distinta), además de otras 10 que se grabaron en un solo día. “Había ido al Cavern Club y había visto lo que podían hacer” —recordó George Martin—. “Grabamos las canciones a toda velocidad”. Por aquel entonces, John, Paul y George llevaban tocando juntos cinco años. Habían trabajado mucho, con cientos de bolos en el Cavern Club de Liverpool y actuaciones que duraban toda la noche en antros de Hamburgo. La suma de su gran talento y del trabajo duro demostró ser una fórmula ganadora. El grupo estuvo a la altura.

El 11 de febrero de 1963, en 9 horas y tres cuartos, los Beatles grabaron 11 canciones en siete cintas de media hora. ‘Hold Me Tight’ fue el único tema grabado ese día que no se utilizó, y que volvieron a grabar siete meses más tarde para su siguiente LP. Como complemento de las otras cuatro canciones de Lennon/McCartney que se incluían en el álbum, se seleccionaron seis versiones del repertorio del grupo. Eran temas que procedían de discos recientes de rhythm and blues americano, de Arthur Alexander, las Cookies, las Shirelles, los Isley Brothers y Lenny Welch. Ninguno había entrado en la lista de los 40 discos más vendidos en Gran Bretaña, aunque ‘Boys’, el que cantaba Ringo, era la cara B del gran éxito de las Shirelles, ‘Will You Love Me Tomorrow’. Antes de cantar ‘Boys’ en el programa de radio de la BBC Side By Side, Ringo bromeó: “Me dejaron participar en el LP y, entre tú y yo, ¡creo que es por esta canción por la que el disco se vende!”.

La primera sesión de aquel ajetreado día de febrero de 1963 empezó a las 10h. y, en tres horas, ya tenían listas ‘There’s A Place’ y ‘I Saw Her Standing There’ de las que grabaron pistas adicionales por la tarde. ‘A Taste Of Honey’, ‘Do You Want To Know A Secret’ y ‘Misery’ se grabaron entre las 14:30 y las 18h. ‘A Taste Of Honey’ presenta el “dúo trucado” que menciona Tony Barrow en sus notas de la contraportada del LP. Para realizar esta canción, se reprodujo una grabación previa en la que Paul cantaba el tema, que se copió simultáneamente a otra máquina de dos pistas mientras McCartney cantaba a dúo con su propia voz. Más adelante utilizarían a menudo esta técnica de duplicación en dos pistas, pero en el álbum Please Please Me se limitó a esta canción. Esa tarde también se añadieron más pistas que incluían armonías vocales, la armónica, la percusión y palmas.

Cuando empezó la sesión de noche a las 19:30h., ya tenían cinco canciones terminadas. Tres horas y cuarto después habían completado otras seis. Después de trabajar en ‘Hold Me Tight’, los Beatles grabaron cinco versiones y acabaron tocando dos veces ‘Twist And Shout’, cuya primera toma cierra el álbum. Paul recordó de John, quien empezaba a tener molestias de garganta, “chupaba Zubes todo el rato, esas pastillitas que aliviaban el dolor, y sabía que tenía que dejar este tema para el final, porque le iba a destrozar la garganta. Fue genial. Todavía se puede apreciar en el disco”. Grabar, editar y mezclar Please Please Me tomó poco más de 25 horas. Más tarde, cuando las grabaciones de los Beatles empezaron a ser más complicadas, en ese tiempo apenas podían completar una sola canción.

John definió aquellas primeras grabaciones como “lo más cerca que podíamos estar de saber cómo sonaban los Beatles antes de que nos convirtiésemos en un grupo más experimentado”. Eso fue producto de las innumerables veces que ensayaban las canciones hasta que quedaban perfectas, y de los métodos de grabación de la época. Las limitaciones técnicas y de tiempo mantuvieron bajo mínimos las mejoras de las canciones en el estudio. La vibrante atmósfera de Please Please Me, con sus gritos, se acercaba a la energía salvaje de los discos estadounidenses que habían cautivado a los Beatles y a sus contemporáneos. La acústica del estudio dos reverbera la energía de la música, especialmente en la batería. El aclamado productor T Bone Burnett percibe una similitud con los primeros discos que se grabaron en los estudios Sun de Memphis, en los albores del rock and Roll: “Please Please Me respondía a aquella misma intensidad y prematura por volcar la música en una cinta. Era más ruidoso y salvaje de lo que los ingenieros de sonido solían escuchar por entonces. Cuando colocas a alguien como John ante un micrófono, gritando a pleno pulmón, se pone a prueba la tecnología de un modo muy emocionante”.

Cuando Please Please Me se publicó el 22 de marzo de 1963, el álbum más vendido en el Reino Unido era el LP de la banda sonora de la película Vacaciones de verano, de Cliff Richard y los Shadows —a quien al inicio de su carrera discográfica, en 1958, habían descrito como la respuesta británica a Elvis Presley—, había aumentado hacía poco su atractivo al aparecer en aquella película y en Los años jóvenes. Elvis había tomado el mismo camino. Sus románticas películas musicales, a un ritmo de dos o tres al año, generaban bandas sonoras de gran éxito, como la de Chicas! Chicas! Chicas!, el único LP de un artista pop en la lista de discos más vendidos del Reino Unido de esa semana. Desde hacía tiempo, los discos de canciones de películas dominaban el mercado. Así, el de Al sur del Pacífico y el de West Side Story fueron los LP más vendidos en 1959 y 1962, respectivamente. Y ambos seguían entre los 10 álbumes más vendidos en marzo de 1963.

Esta diferencia entre los mercados de singles y de álbumes en 1963 respondía a una cuestión económica. En el Reino Unido, con la paga semanal o el salario de la venta de periódicos o de un trabajo a tiempo parcial, un joven podía comprar un single por seis chelines y tres peniques (0,35 euros). Un LP era más caro, por lo que estaba dirigido a un comprador con un mayor poder adquisitivo. Please Please Me costaba 30 chelines y 11 peniques (1,76 euros). Considerando que en medio siglo la inflación en Gran Bretaña se ha multiplicado aproximadamente por 25, se constata lo barata que es hoy la música grabada. Aunque hasta entonces los fans de la música pop se interesaban por las listas de éxitos singles, los Beatles cambiaron pronto las cosas.

El Record Mirror concluyó sobre Please Please Me: “Para ser su LP de debut […] es sorprendentemente bueno y alcanza el nivel”. Como se vería más tarde, quizá subestimaba su potencial. ‘Love Me Do’ y ‘Please Please Me’ ya habían sido éxitos; Billy J. Kramer y los Dakotas habían grabado ‘Do You Want To Know A Secret’, que había sido número uno en las listas de varias revistas musicales en junio. Los otros temas se presentaron en directo y en versiones realizadas para la BBC. El último, ‘Twist And Shout’, era tan exitoso como los otros singles de los Beatles de 1963. Su fama quedó demostrada cuando se publicó el 12 de junio como el tema estrella de un EP (también con ‘A Taste Of Honey’, ‘Do You Want To Know A Secret’ y ‘There’s A Place’). Además, Twist And Shout se mantuvo 21 semanas en lo alto de las listas de EP y alcanzó una cifra de ventas de 650.000 copias.

Siete semanas después de su lanzamiento, Please Please Me había llegado al número uno en la lista de álbumes más vendidos, donde también llegó durante esa séptima semana el tercer single de los Beatles ‘From Me To You’. Durante 1963, los Beatles fueron imparables. Tras 30 semanas en lo más alto, Please Please Me cedió su lugar a With The Beatles, el segundo LP del grupo, aunque se mantuvo entre los 20 más vendidos nueve meses más.

El éxito de Please Please Me era inaudito para un álbum de música pop. La decisión de George Martin de ofrecerle al grupo un contrato con Parlophone y la de EMI de financiar el LP fueron muy provechosas. La suma del éxito del quinto single de los Beatles, ‘I Want To Hold Your Hand’, y de su segundo álbum, With The Beatles, desencadenó la explosión mundial que cambió todo. Sin embargo, fue Please Please Me el que causó un gran revuelo en el Reino Unido. Allí, el “one-two-three-four” de Paul antes de ‘I Saw Her Standing There’ no solo inauguraba el primer LP de los Beatles, sino que anunciaba el postergado inicio de la década de 1960 y de su revolución musical, que resuena todavía hoy.


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